El Regalo.
Un malvado vendedor regaló a una niña unas zapatillas rojas, la pequeña que se había visto en sueños bailando ante un numeroso público que la aclamaba, sin pensarlo dos veces se las probó, fue entonces mientras danzaba cuando lo comprendió, bailaría y bailaría al compás que le marcasen las zapatillas hasta caer rendida en brazos de la muerte, frente a su propia tumba flanqueada por la soberbia y la vanidad.
En éste cuento para niños el autor nos previene de los peligros del regalo, no quiere decir que esto ocurra siempre, pero si que es cierto que detrás de un gran regalo pueden esconderse oscuros intereses, sucede con el regalo lo mismo que en la parábola del fariseo y la viuda, que ante los ojos del agasajado debería de primar el regalo de aquellas personas que menos tienen, existen regalos que nacen del corazón y otros de la mente, se debería de regalar cualquier día del año, y no tan solo cuando las normas sociales lo establecen.
Entre mis regalos guardo grandes recuerdos, nunca me regalaron un piso ni un coche, ni tan siquiera una moto de segunda mano, pero si que tengo pequeñas cajitas repletas de sueños, dibujos, baratijas y libros, todo ello configura mi universo personal, objetos sin ningún valor aparente que van caminando conmigo a donde quiera que fuese y que alguien probablemente arrojará a la basura el día de mi muerte. Muñecos de goma sin una pata, pequeños peluches ajados por el tiempo, postales, discos y cartas de amigos que un día estuvieron y que ahora están ausentes, pero de todos los regalos me quedo con el menos perenne, un ramo de flores silvestres que unas manos recogieron especialmente para mí, el valor del regalo no reside en su precio, pero si en el cariño de quien lo recibe y en el corazón de quien lo ofrece.
Hoy los regalos se traducen al brillo de San Valentín, a lo caro de un regalo navideño, o a lo que nos reportará el desprendimiento económico de dicho regalo, regalos oscuramente interesados y por conveniencias sociales, regalos hechos para aparentar, detrás de uno de éstos presentes generalmente hay unas zapatillas rojas, un instrumento infernal, la esencia del regalo es hacerlo pero sin esperar nada a cambio, tan solo cariño, lealtad, con un compromiso invisible y personal.
Los regalos han degradado hacia lo abyecto, si no regalas eres un tacaño, si lo haces algo buscas, si es un regalo barato te critican y lo arrojan a la basura, pero si es caro, mucho más, el mejor regalo es la amistad sin intereses, un beso, un abrazo, la vida cada mañana al despertar, pero entre todos ellos...
¡La Libertad!
Siempre he incidido en la importancia de la literatura infantil en las escuelas, una fábula, una narración o un cuento pueden preparar a los futuros adultos para ser personas mentalmente más sanas, más civilizadas y mucho más justas, no creo que nazcan los niños con un gen que los convierta en insolidarios e interesados, personalmente creo que es mucho más concluyente la educación que reciben en la escuela, en la familia y en la información que les llega reiteradamente de la sociedad.
Son muchos instrumentos a lo largo de nuestras vidas los que hacen de zapatillas rojas, un objeto que en un principio nos hace soñar se convierte repentinamente en una terrible tortura, y que no podemos dejar.
Habían pasado muchos soles y lunas, pero la niña entre las montañas seguía bailando, pensó en sus amigos, ahora todos dormirían plácidamente en sus camas, unas lágrimas por sus mejillas reflejaron el brillo de la estrella de la mañana, las zapatillas rojas contrastaban con su pena, mientras ellas se veían nuevas y brillantes, la pequeña estaba rota de dolor y ajada. Las piernas la llevaban de aquí a allá, con los brazos piruetas dibujaba, y mientras la luna daba de nuevo paso al sol igual que una muñeca rota....
¡Contra las piedras se Desplomaba!
Dedicado a Bat.
20/01/10. Privado. El Línea. La Malaya.



















