Pues vengo de verla. Super John McClane...
Nueva entrega de la saga de este detective chistoso, gracioso, yippee ki yay mother focker, muy entretenida, pasas dos horas de fábula. Esta vez el dire no ha sido ni John McTiernan (que anda desaparecido tras unos problemillas con el FBI) ni Renny Harlin. Un novatín, Len Wiseman, si olvidamos productos como Underworld, tras las cámaras, aunque imprimiéndole mucho ritmo a la cosa.
Dos décadas después del edificio Nakatomi, John McClane sigue igual que siempre, más calvo, más viejo, pero no hay quien lo pare. Y da igual que ahora la cosa vaya de rollos informáticos, de los que ni tiene ni idea, que él va a por todas, ya sabéis.
Recomendable para cinéfilos de palomitas, para asiduos de la saga y para los que quieran pasar dos buenas horas de puro entretenimiento. Ya no está Michael Kamen (R.I.P.) con la batuta del score, pero Marco Beltrami no lo hace mal. Ni tampoco Maggie Q.
Por cierto, Kevin Smith como el hacker Brujo (Warlock)...


















