Ayer me pase a ver El último Rey de Escocia. Para el que no sepa nada de la peli va sobre la relación que se establece entre el tiránico dictador ugandés Idi Amín y un joven e ingenuo medico escocés.
Podría enrollarme un rato sobre la genial interpretación que del dictador hace Forest Whitaker, pero ya que le dieron el oscar sin apenas discusiones, lo pasare por alto diciendo tan solo que merecido se lo tenía.
Del que en cambio se ha oído poco es del medico, James McAvoy, desconocido para mi, y que hace un papel impecable a pesar de tener también él un personaje bastante complejo. Todo hay que decirlo, el muchacho esta estupendo, que quieras que no, también ayuda.
La peli esta bastante bien, de hecho muy bien. La historia esta llena de vida y ritmo en sus inicios, con una cámara ágil e inquieta que baila al ritmo de la acojonante banda sonora. Es Africa, y el director utiliza de manera brillante los medios a su alcance para transmitírtela. Hasta que la historia empieza a enturbiarse... sigue siendo Africa; el ambiente se oscurece hasta hacerse opresivo aunque los colores de los trajes sigan siendo igual de brillantes.
Yo me esperaba una peli estilo hotel Ruanda y es diametralmente opuesta. Aunque con escenas de violencia bastante fuertes, la historia se pasea entre estos dos hombres, desnudándolos poco a poco, dejando los exterminios y matanzas que perpetro el salvaje del Amín como una consecuencia sabida del su contradictorio y desquiciado carácter.
























